Honestidad.

Se trata del valor que, probablemente, más se eche en falta en la escena electrónica que nos rodea. Vender, venderte y venderse no son factores diferenciales. Vamos, que no es más artista el que vende o se vende más.

De esta premisa partimos el verano pasado cuando salimos de una de las múltiples crisis existenciales que abordan a los compositores musicales. Los conceptos, la calidad, el trabajo: todo puede y debe ser objeto de cuestión.

Hacer música, organizar fiestas y mezclar un tema con otro no son, en la actualidad, suficientes elementos diferenciales. Comenzábamos a sentirnos posicionados en el abundante sector del mínimo esfuerzo. Y nosotros no hemos llegado hasta aquí para ponernos al final de una larga fila, ni siquiera a mitad de ella.

¿Y si escribimos un disco entre todos y luego lo tocamos en directo? Esto se lleva haciendo desde que la radio dio voz a la música, nada nuevo por aquí. Pero, entonces, ¿por qué nadie lo hace? Los que venimos de la música en directo estábamos acostumbrados a ensayar, practicar para perfeccionar, entrenarnos. También habituados a cargar con bártulos, a las pruebas de sonido hasta sacar lo mejor en cada ocasión, al calor de una interpretación humana de la música.

Por ello, nos adentramos en una maratón de estudio para componer y producir música entre todos, y así, empezamos a dar a luz a nuestro futuro primer álbum como formación. Tras intensos meses de trabajo, hemos plasmado más de una hora de material completamente nuevo, con nuestras inquietudes, personalidades y estilos diversos de cuatro mentes que quieren aprovechar al máximo el significado más auténtico y experimental de la palabra ‘live’.

Dicho esto, nace Depaart Live, un concepto donde queremos hacer sentir al público que en la electrónica también tiene cabida un directo dinámico y real. Un espectáculo donde el artista arriesga, transmitiendo al público que lo que se está cocinando encima de ese escenario es completamente único y no sonará del mismo modo la próxima vez que lo vuelva a escuchar.

Comenzamos.